Hipnosis para dejar de fumar

La hipnosis para dejar de fumar como método se ha convertido en otra de las prácticas a las que los fumadores han recurrido para dejar su adicción, sin pasar por el síndrome de abstinencia y los efectos secundarios que aparecen tras el abandono de la nicotina. Sin embargo, no siempre se ha mostrado eficaz y algunos expertos aseguran que se trata de un efecto placebo.

Se han realizado estudios científicos para probar la eficacia de la hipnosis en el tratamiento de adicción a drogas, especialmente en el trabajo dirigido a modificar hábitos y conductas. Los resultados demuestran que se puede utilizar como una terapia complementaria a otros tratamientos, pero no como terapia sustitutiva.

Frente a lo que se pueda pensar, el paciente permanece consciente en todo momento, y solo se recomienda precaución en enfermos de epilepsia. La relajación mental y física son las principales herramientas que utiliza este método para eliminar el estrés y la ansiedad provocada por la ausencia de nicotina.

Los hipno-terapeutas utilizan la hipnosis para producir un cambio de actitud en la persona que le impida sentir cualquier tipo de emoción ante el tabaco. De hecho, recomiendan que se lleve una cajetilla de tabaco en el bolsillo, precisamente para demostrarlo. El número de sesiones necesarias oscila entre las 3 y 5, y algunas empresas ofrecen una garantía de un año en el tratamiento.

Durante la hipnosis se emiten mensajes positivos, especialmente relacionados con los beneficios que reporta dejar de fumar y se describe la ausencia de nicotina como una sensación agradable. Se provocan recuerdos sobre sabores y olores que despierten la emoción en la persona hipnotizada, y la voluntad de dejar de fumar para recuperar estas experiencias sensoriales.